Cavitación: Remodela tu Cuerpo y Reduce Grasa Sin Cirugía

Elimina grasa localizada y celulitis con un tratamiento no invasivo, seguro y eficaz. Resultados visibles desde la tercera sesión 

Cavitación: Tecnología de Ultrasonidos para Reducir Grasa

La cavitación es bien conocida por su efectividad y buenos resultados para tratar estos problemas de una forma sencilla y sin cirugía.

Es un tratamiento no invasivo seguro, eficaz, duradero, indoloro y sin postoperatorio indicado para combatir la celulitis, la grasa localizada y reducir el volumen corporal. 

Cuando se hace una cavitación, los pacientes entran en una profunda relajación, a través de un agradable calor local y con el masaje del cabezal que se utiliza.

RECOMENDACIONES

Antes y Después del Tratamiento: Lo Que Debes Saber

  • Antes de empezar:
    Antes de comenzar el tratamiento, es muy recomendable beber como mínimo 2 litros de agua, ya que actúa como conductora de los ultrasonidos. También hay que evitar ingerir alimentos ricos en grasas.
  • Resultados:

    Los resultados comienzan a hacerse visibles notablemente a partir de la tercera sesión. Cuanto mayor sea la masa adiposa de la persona más volumen se perderá.

  • Después del tratamiento:
    Los efectos son duraderos, siempre y cuando el paciente no haga variaciones en su alimentación. El ejercicio y una dieta saludable ayuda a mantener los resultados.

Elimina grasa localizada y reduce volumen, transformando las células adiposas en líquido para su eliminación natural

Mejora la textura de la piel y reduce la celulitis, alisando la superficie cutánea y favoreciendo la circulación

Tratamiento indoloro, relajante y con resultados duraderos, visibles desde la tercera sesión y mantenibles con hábitos saludables.

CAVITACIÓN

Moldea tu Silueta, Reduce Celulitis y Mejora tu Piel

La cavitación es un tratamiento que utiliza ultrasonidos de baja frecuencia que forman microburbujas acumulando así gran cantidad de energía y que al chocar contra los adipocitos consiguen romper la membrana de la célula adiposa sin dañar las estructuras adyacentes, respetando la integridad del sistema sanguíneo y linfático transformando la grasa de estado sólido a líquido, para ser eliminada a través del sistema linfático por las vías urinarias.